19 de mayo de 2007

Facturas



Palabras petulantes de agria presencia- del pasar mutante de tu amor- se quedaron prendadas las ilusiones- vestiste de noche a la vida- noche de exilio y penuria- las pasiones enjauladas- la miseria su verdugo- esperan con resignación la llegada de la muerte- en el cofre que es tu alma- se escondieron los recuerdos- días de júbilo- de sudor y sábanas- días de flores sin pétalos- espiando en la esquina de tu ojo derecho- una lágrima asomada- visitaba tu mirada- saludola con un beso húmedo- es tu amor- tan singular como un lunar- tan inoportuno como la luna llena en noches estrelladas- irónico como un ramo de rosas muertas- tan terco como la marea dice la arena- como un suspiro imprudente- es tu rabia- huracán abatido- vendaval que arrastra tus pisadas- a caminos sin nombre- perchero donde se cuelgan frustraciones- donde se enterraron las noches de botella en mano- noches siniestras de humo y rocola- caras extrañas- sonrisas de telenovela- es tu añoranza- de alfombras sacudidas- de momentos pegostosos- de neblinas persecutorias- de rituales- es tu verbo- engañoso e injusto- antireflejo de las circunstancias- mentira piadosa- de humores paganos- incrédulos- miserables- paja que se quema con una chispa- pozo sin fondo- agua estancada- nauseabunda y maloliente- metáfora de ti mismo- símil de un accidente- en el que te perdiste- pedazos de mejillas sonrojadas guardadas en un sobre- buscando más vergüenzas- descubriendo motivos en lugares vacíos- es tu sepultura- fingir que te has perdido- que ya no hay mariposas en el estómago- temblores en las manos- el caparazón donde te abandonaste- hijo de nadie- al perder la esencia- regalaste la moral- el maldito día que escogiste para no sentir- el maldito día de tu muerte- un anónimo- no sentir es como haber muerto- descansa en paz.

25/02/2000

5 de mayo de 2007

El inicio



Amores eternos

Un florero vacío y María sintiéndose no recordada por José. Juan lloraba cada domingo viendo flores vivas que él no le ponía a su Magdalena. José, por su tristeza, olvidó el nombre de María y –en su honor– decidió ponerle flores a otra mujer del cementerio por siempre.

5.5.07
Imagen: La Rosa Meditativa, Salvador Dalí