29 de marzo de 2008

Atrevimiento


Vivir apasionadamente el desamor
es como quitarse un curita:
dolor inevitable,
buscar el tirón masoquista
de forma voluntaria
y saber que la herida ya sanó.
Hoy comparto contigo.
Tal vez mañana
la caída de este nuevo amor
sangre mis rodillas ¿y qué?
Cuando el amor y el desamor son pasionales
requieren del mismo atrevimiento.