5 de marzo de 2011

Nikita Pérez

Ya te dije que el lugar no importa Ella sale y punto Es lo mismo salir de un bar que del cine Toma la calle número 1 para volver a casa Su compañera de cuarto camina a su lado Mastica sobras mientras Nikita escanea varias cuadras a la vez Profesión de moda que pocas dominan Tiene ojos en la nuca Visión nocturna o siente que la tiene Nadie se salva Nikita o Terminator Rastrea objetos a metros de distancia Ella sabe el porqué Las intersecciones son como las armas Tienen la culpa Camina rápido Siente que le han negado usar zapatos durante siglos Por eso acelera el paso Casi corre Mira a un extraño en la banqueta de enfrente Nikita reta su destino O el mío Imagina que ese hombre es un emisario de esta guerra del silencio Quiere que la historia lo castigue A ese hombre o a otros Nikita lanza su sentencia Ese hombre cruzará ya la intersección más cercana Se sentirá violado Envuelto en mantas Tirado a la barranca Luego llegará el mosquero Al menos Nikita esta noche no siente culpa A pocos pasos ella mira un intercambio de paquete frente a un edificio Nadie es inofensivo en estos tiempos Menos de noche Nikita X-Woman oye Corre hacia la otra banqueta Escúchame Otro humano viene sobre la calle número 2 con las manos en los bolsillos Nikita lo mira De lejos todos los hombres parecen iguales Sí es cierto Nikita Está cubierto de ropa El tipo lleva gorra Sufre de exceso de hombre O de frío Nikita quisiera acercarse Decirle tú serás el siguiente Mas se aleja pensando a mí no Frente a aquella salida de camiones hay otro hombre Mejor date la vuelta Nikita Tiene cara de delito Tiene cara de delito contenido Mira En la calle número 3 uno más Tu compañera todavía chasquea No tiene ni idea de nada Ya están sólo a media cuadra de casa No tiene sentido Nikita Aquí hay hombres equivocados Gente con nombre Ya estás frente a tu casa Nikita Entra Cámbiate Descansa hasta nuestra próxima muerta.

"Nikita Pérez" se publicó recientemente en el suplemento literario Guardagujas, de La Jornada de Aguascalientes, México. Muchas gracias a Edilberto Aldán y a Joel Grijalva.