11 de febrero de 2008

Pulp-DF


El amor lo conquista todo.
Virgilio


I.
Laura mira a su madre. Tiene un ojo morado y el labio inferior casi desprendido. Su madre le dice: tu padre me desea.

II.
Jaime odia su pesero, odia el pasaje que se sube, odia que le pidan la parada. A Laura la seduce su ira. Muchos actos de amor. Se muda con él.
Jaime regresa a casa luego de lidiar con el tráfico, grita como acostumbra. Ella siente que la ama. Un segundo después Jaime le pide perdón. Llega la noche, cogen apasionadamente y Jaime saca a Laura de sus casillas con un te amo.
Ella se muda al cuarto de Tomás en la misma vecindad, un estudiante de enfermería que receta a todos, incluso a Jaime.

III.
Al día siguiente, Laura gira el grifo del lavabo de la casa de Tomás. Nada sale. Bajo el espejo hay un botiquín de primeros auxilios. Husmea. Está vacío.
Cenan. Yo salvo vidas, le grita Tomás a Laura masticando los chilaquiles, ¿qué haces tú?
Laura friega los trastes. Friega. Deja la cocina reluciente. Se va a la azotea. Cuelga unas toallas húmedas en el tendedero. Desea tener hijos. Eso quiere hacer.
Tomás la manda al hospital dos veces por semana.

IV.
Quince días después Laura sonríe mientras recalienta el desayuno. Esta vez tiene la nariz rota. Es única para alguien. Ella está contenta pero no es suficiente.
La gente siempre obtiene lo que desea.

V.
Pasa un mes. La relación se apaga. Hoy no hay guardias nocturnas en el hospital.
Laura reniega. Tomás se va a beber con sus amigos. Seguro habrá una golpiza en el bar. Él llegará a dormir en plena madrugada habiendo malgastado su rabia. ¿Y ella qué? ¿Quién la deseará esa noche?
Jaime toca a la puerta. Laura lo extraña. Espera que Tomás regrese rápido y que Jaime la patee frente a él hasta su antiguo nido de amor. Quiere contarle a su madre. Pero Tomás siempre llega tarde y Jaime besa sus cicatrices, las que Tomás le regaló cuando aún la deseaba.


*Pulp-DF se publicó en la revista Eje Central, núm. 29 (Pornografía y libertad), México DF, 2009. Agradezco a Luis Ramaggio y a Rodrigo Ayala.