7.10.08

Amores eternos 9



Satisfacción femenina

El primero siempre con la bragueta abierta.
Así me demostraba su amor, jadeando,
moviendo su cadera como perro.
Para él yo era demasiado frígida.
El del medio me traía flores... ¡tan sensible!
Entonces le resulté una loca ninfómana y cruel.
Con este último soy tan poco:
su única mujer.
Hoy necesito tener sexo,
o por lo menos que alguien
me regale un grano de polen.


© Nadir Chacín, 2009.
Todos los derechos reservados.